sábado, 11 de julio de 2009

Cuentos y charadas de un borracho II

Bien, pues me arden los ojos, pero no de sueño, sino de llorar all the whole daaaaaay... ¿Por qué? Porque a nadie le importa un pepino quién soy ni cómo me encuentro, me he dado cuenta que creen que me quieren, pero todo es una farsa, un engaño, no me conocen.
Tuve un pequeño mal entendido con mi novio, y de ahí me puse triste y ya no pude parar más, comencé a recordar mis idioteces de borracheras, de lo superficial que soy, de lo mala onda que he sido con mi novio, la única persona a la que incluso más que a mi mejor amiga desde los 6 años o este blog le tengo confianza para admitir que me estresa mucho la parte social de mi vida.
Quiero que me quieran, que me acepten, y lo hacen, se supone que lo hacen, que soy súper para
ell@s, me lo dicen, pero ¿por qué me sigo sintiendo tan sola?
Esto culminó en que mi novio pensó que ya no quería que estuviera con él, malinterpretando mi silencio, pero la verdad es que estaba trabada de llanto, no podía hablar. Hasta se llevó su maleta, su ropa, y trasculcó en mis cosas para buscar las cartas que me escribió a lo largo de tres años juntos.
Cuando volvió por más cosas, platicamos mucho, le confesé que ayer estaba hasta el queque de borracha, pero que traté de ocultarlo con todas las fuerzas de mi corazón, me di cuenta que si íbamos a separarnos sería por mi culpa, un 80 por ciento mi culpa! No he sido la mejor novia del mundo, aunque tampoco la peor, pero sí lo suficiente para hacer sufrir a un chico que dejó toda su vida en su pequeña ciudad por venir hasta aquí conmigo, que ha soportado tanto. No tengo perdón de Dios.
Le confesé más, cómo me siento con la relación, que la siento como un enorme compromiso (porque él es de la idea que juntos hasta el final, felicidad, amor, pureza eterna, sino, no), le dije que me gustaría mucho ser como antes, como cuando tenía 16-17 años, en ese entonces tenía muchos amigos, hasta era popular, pero por las tardes, me gustaba estar sola, salir a los museos, leer, ir al cinematógrafo casi todos los días, sola, disfrutaba tanto estar sola, me sentía orgullosa de mí misma, y lo mejor, disfrutaba reflexionando, en realidad amaba estar conmigo misma!!!
Y ahora, este desastre, soy un caos, y lo peor de todo es que siento que mi mente ha retrocedido, tengo más experiencias, pero me siento cada día más inmadura ¡¿cuándo llegué a este punto?!
¿cuándo volví a tener fobia por la gente? Creo que todos son geniales menos yo, y a veces me siento la gran mierda, peor la mayoría de las veces es lo primero anterior. Y cómo cuesta aceptarlo, tanto así que no me atrevo admitirle a mi "best friend forever" (con tono de niña mensa) que me cuesta socializar, que me da celos cuando ella sale con otros amigos, cuando me olvidan...
Total que le conté esto a mi novio, y llegué a la conclusión de que necesito estar sola como antes, necesito volver a aceptar que en este mundo voy solita, volver a disfrutar de mi propia compañía, de caminar por la ciudad y volver a reflexionar, necesito encontrar humildad en mi interior, y volver a estar serena conmigo.
Después de esto nos abrazamos y vimos una película muy linda, decidimos que el tiempo dirá las cosas entre nosotros, y que mientras podamos estar juntos, disfrutaremos de la comida y la tele, después, necesitaré estar en comunión con mi cabeza y mi alma, para volver a la marcha con los demás, con la gente que es genial, y que no les pasa por la cabeza lo que siento ahora...

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