viernes, 24 de julio de 2009

Vacaciones a la mexicana


Oooookay, he vuelto.

Mi principal pensamiento ahora es que no quiero que acaben las vacaciones! Por favor, que nunca se acaben, quiero seguir en mi sofá viendo programas tontos, comer todo lo que quiero, ver a mis amigos, beber, bailar, no tener tanta preocupación, tantísimo estrés, cansancio y frustración de 10 materias!

Ay por qué lo bueno dura tan poco? No es suficiente, no lo es.

Estoy triste porque sólo me quedan unas 2 semanas, y vaya que me la he pasado tan bien, se suponía que estas vacaciones :


-redecoraría mi habitación

-ordenaría mis papeles

-organizaría mi clóset

-desempolvaría algunas novelas

-iría al cine

-haría ejercicio

-dedicaría tiempo a mi familia

-salvaría mi relación amorosa

-incluso hasta trabajar


Pero nope, he estado en mi sofá, y la verdad es que me he sentido feliz, de estar en mi sofá todo el día! Tal vez es porque nunca había trabajado tan rudo en la escuela, y esto del sofá con el cojinazo y el tv por cable más cervezas con amigos es todo lo que en verdad necesitaba, en verdad un descanso después de esos 2 increíblemente agotadores semestres.

Ay desearía ya estar en la especialidad, quiero entrar a la de fotografía, así cuando me gradúe diré: "...sí, así es, soy diseñadora, fotógrafa, comunicadora visual...". Qué tal eh!

Me encanta esto de la fotografía, y pienso que no tengo mal ojo, además de que las clases me parecen súper interesantes y me la pasaba súper en el laboratorio, aunque eran cuatro horas, me divertía revelando mis fotografías, acá, hasta bailando y cantando haha.

Debo admitir que sí me emociona entrar a la escuela un poco, porque este semestre nos enseñarán a imprimir las fotos a color! Y veré foto digital y todo ese rollo, hay mucho que aprender, me gusta, pero le ruego a Dios que no sea una negrez de nuevo, eso de salir a las 4, llegar a las 6 a mi casa y orale, a hacer tarea de pinche mil materias no importa la hora que duermas... jijo! Pero, sabes? en mi corazón sé que así será, ay qué feo!

Por eso estoy tan mal de que las vacaciones se estén acabando!!!

Por otro lado, vaya, han pasado muchas cosas desde que escribí aquí la última vez, he estado en un sube y baja emocional con mi novio, o exnovio, o lo que sea que sea ahora. Vino su mami desde su ciudad, fuimos a tomar a una naranjada con ella en el día del cumple de mi novio, fue lindo, me cae súper, pero si supiera que nosotros estamos peleando a cada rato...

Pero, me lo estoy tomando todo al relax, a la ligera, no hay pex, todo estará bien, hay que tener fe, lo que sea será, lo extrañaré cuando se vaya, rayos, lo extrañaré demasiado, y muy probablemente me arrepienta de muchas cosas, pero sólo así aprendo, qué duro.

Mis amigas están bien, excepto un par que andan con rollos un poco tristes, pero nada que un martini de fresa no arregle, o eso espero, sino, ahí me tendrán.


Por cierto, no sé por qué, pero agarré la costumbre de ir a un "burguer quing" después de embruagarme, a comer helado o papas a la francesa... por qué será?

martes, 14 de julio de 2009

Conectamos el café?


Hahaha, me volví a embriagar hoy!!! Pero no tan cañón, aunque no manches, pedimos 24 cervezas!!!! SÍ, VEINTICUATRO CERVEZAS PARA 4 PERSONITAS!!! Y no conformes con eso, al acabarnos todas esas chelas, pedimos DOS CAGUAMAS MÁS. Fuimos una amiga y dos amigos de la uni que les he agarrado mucho cariño, son a toda madre. Estábamos sólo cuatro en una mesita, de un bar de muy mala muerte del centro de la ciudad con muchas botellas, muchas!!!

Había prometido a mi novio no embrigarme más, pero psss no sé, el momento, aunque sí evité ponerme borracha, los que sí se pusieron algo más mal fueron mis carnales, pero ni pex...

Ya eran como las 9 y fuimos a un "burguer quing" por papas, bolitas de queso y helado, que nadie había comido nada en el día más que las chelas y cacahuates. Descubrimos que las papas a la francesa con ketchup y helado de vainilla juntos es delicioso, no dejen de intentarlo, se los juro.

Luego de andar saltando por ahí con quien sabe cuántos litros de alcohol en la sangre, ps fuimos a sentarnos a Bellas Artes, al relax, me puse a cantar un ratito y luego nos fuimos.

De regreso en el bus se subieron unos tipetes de esos rufiancillos, eran como 15 con una chava que nada más se reía como mensa, subieron y todo el camino hicieron como que andaban juntando la lana para pagarle al "operador de unidad" y cuál, que se bajan los muy gandallas, y el pobre microbusero así de "ps bueno, al menos no nos asaltaron". Me dió cosa eso y que le mando un mensaje a mi novio para que me recogiera al llegar a la avenida de mi casa, y que se enoja, que porque llego tarde, que porque tomé, y discutimos, ya sabes, de pura hueva, pero chinga, cómo lo quiero, me gusta mucho mi novio, después de 5 años, me sigue gustando un resto, y también lo quiero, pero changos, soy una desgraciada, él es todo ternura y bien lindo, y yo borracha y así... Pero, no soy así todo el tiempo, me jodo bien loco en la escuela, soy buena hija, le ayudo a todo lo que puedo a mi madre, adoro a mis amig@s, soy algo superficial y egoísta, pero quién no lo es a los DIECINUEVE años?! Sí! DIE-CI-NUE-VE AÑOS!!!

Es difícil esto, lo quiero un resto, pero no sé, no siento que pueda integrarlo con mis amigos, como que soy de una manera distinta con ellos, soy como que más desmadrosa, y con mi novio, me la paso chido, pero de una manera más inocente, linda, divertida, pero OJO, no digo que sea doble, sino, no sé, es distinto, y me sentiría incómoda que llevara a mi novio con mis amigos a un bar de mala muerte a reventernos, cuando a mi novio ni le gusta el alcohol, ni bailar, ni las fiestas, y le incomoda algo conocer gente, de hecho, no tiene amigos, y se vino a vivir a esta ciudad sólo para estar conmigo. Soy una maldita? La peor novia del mundo? Una desgraciada? Y usted, desea juzgarme? Hágalo, porque yo no sé, qué esperaba? Sólo tengo DIECINUEVE!


Ah por cierto, qué significará "Conectar café"? Un tipo que estaba en el bar, nos preguntó "Saben dónde puedo conevtar café?" Y nosotros así de "Hmm no, la neta no sabemos dónde". Qué será eso? Estaba muy pedo o significará algo así como drogarse?
Y otra cosa, me la pasé poca madre, me divertí y a ver si se arma para el jueves en casa de un amigo, al diablo, PREFIEREN QUE HAGA IDIOTECES CUANDO ESTÉ CUARENTONA Y TENGA HIJOS, QUIEREN QUE AHÍ ME PONGA EBRIA CON MIS AMIGUITOS?
Qué rayos, sé que soy más madura que esto, pero no me interesa, SON VACACIONES!!!!!
HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHHAHAHA

sábado, 11 de julio de 2009

Quiero que 19 sean 16!

Mal día para ser un idiota


Ya se ha hecho tarde, acabas media taza de café peligrosamente cargado y corres a tu auto. Maldito frío, ya no sientes los dedos.
Hubo un accidente en la avenida principal, jódete, ya no llegaste… y con la mirada fija en una pequeña mocosa esperando por el bus en la acera, de repente das la vuelta para darte cuenta de que una camioneta gris va a impactarse contra tu Chevy, cuatro segundos: “¡¡chingada madre!!”, dos segundos: “voy a morir”, un segundo: cierras tus ojos…
¿Por qué diste la vuelta, a dónde se supone que ibas? ¿No ves que con el tuyo ya iban a ser dos accidentes en la impecable avenida principal?... “¡¡¡Cabrón, aprende a manejar, pendejo!!!”. Sabes que es cierto, estacionas tu carro y te fumas un cigarro, decides caminar a donde sea, te sientes trastornado, pero más que eso, te sientes solo, no hay nadie a quién contarle lo sucedido, no hay quien te repita que eres un imbécil en el volante… En fin, llegas a un puesto de cócteles de frutas frescas, tiras la colilla del cigarro en una coladera, un anciano mal oliente te ve y balbucea lo que te pareció un: “cabrón…”, pero no haces caso, tras él viene una chica, tiene cuerpo de veinte y cara de treinta, lleva puesta una falda negra, mallas de algodón del mismo color y una chaqueta verde olivo. Está a tu lado… “¿sí, qué va a llevar?” te pregunta la señora del puesto; tú vuelves al mundo y contestas: “primero la señorita” la señorita te sonríe por un segundo, y piensas: “¡dios, ¿por qué no me rasuré?!” Ella pide un cóctel sin piña, en lugar de eso papaya y pide de favor poca miel y tú vuelves a pensar: “¿Por qué lo pide ‘por favor’ si lo está pagando?” La ves procurando ser discreto, tiene unos ojos hermosos, pero reflejan una profunda tristeza, te das cuenta de una pequeña cicatriz bajo su ceja derecha, ella te vuelve a sonreír, piensas que es extrañamente bonita, tiene un aire que se te hace familiar, sientes que podrías conversar con ella de todo, del clima, de la globalización, de la fruta de temporada y hasta de accidentes automovilísticos. Entre todo eso, ella se marcha, cuelga un discreto bolso en su hombro, en su mano izquierda lleva el cóctel chorreando de miel y toma un taxi con placas falsas: “Mejor así, si yo la hubiera llevado tal vez hubiéramos chocado contra el primer poste”. Te retiras del puesto diciendo en voz baja: “es la historia de mi miserable vida”.

Caminas por horas, ves la ciudad llena de lucecitas, las tiendas repletas de gente desquiciada por las baratas de invierno, lo comparas con un hormiguero. Admiras los edificios, te detienes a observar los detalles: “Yo quería ser arquitecto”. Comienzas a escuchar a lo lejos un grupo de niños cantando ‘ridículos’ villancicos, te recuerdan a aquella gorda maestra de música que te aterraba cada vez que trataba de cruzar las piernas.
De uno de esos increíbles edificios sale un tipo, alto, bien parecido, lleva un traje gris, un abrigo de $15,000, trae en la mano un portafolio plateado, te sorprende que no lleve alguna inicial grabada en oro; esperas verlo entrar a un "súper carro del futuro" en cualquier momento… ¡un segundo!, es él, es ese estúpido de la vieja preparatoria que te golpeaba si lo mirabas a los ojos… ahí viene, se acerca a ti, piensas: “¿qué, va a golpearme una vez más?”; metes tu mano en el bolsillo y esperas: Tu ex golpeador se siguió de largo, sus ojos se desviaron hacia a ti un instante, pero su mirada era tan indiferente como le es al verano ver una hoja caer. No, definitivamente no te reconoció. Aceptas que te hubiera gustado arreglar algunas cuentas ahora que ya no te preocupa regresar golpeado a casa, nadie te interrogaría sobre tu ojo hinchado. Pero no lo haces y te limitas a verlo entrar a un súper carro del futuro; te das cuenta de que su portafolio trae grabada en oro una “A”.

De nuevo, ya es tarde y no traes el carro, ya quieres volver a casa a escuchar La línea del amor y burlarte de los tontos que llaman o tal vez ver Robocop por centésima vez; como sea tendrás que caminar más aprisa.
Pasas por un horrible callejón, te detienes para ubicar mejor el lugar. Ves una mujer entrar, lleva de la mano a un niño, el pequeño tiene un gorro demasiado grande, le tapa los ojos, pero parece no incomodarle. Decides preguntarle dónde puedes tomar un autobús para el centro, ella te mira y contesta: “Camine 6 cuadras hacia allá, saldrá a la avenida, ahí puede tomar el autobús”, agradeces la amabilidad y ella agrega: “Tenga mucho cuidado, aquí es muy peligroso sobe todo a estas horas de la noche”, vuelves a agradecer y te retiras. No llevas caminando ni media cuadra cuando escuchas gritar a la misma señora: “¡Maldito, maldito ratero!” y un hombre, que más bien te parece ser un muchacho drogado corre abrazando una bolsa hacia donde estás tú, ahí viene, sabes que eres más fuerte, puedes detenerlo, no eres viejo ni traes un portafolio grabado como para no hacerlo… pero él se ha ido, ha desaparecido, te quedaste ahí parado viendo cómo se metía entre los carros estacionados. Volteas y ves a la señora consolando al niño que estalló en llanto. Mejor te vas, no puedes soportarlo.

Llegas al departamento, saludas a la vecina del primer piso, lo haces rápido, no te gusta que te empiece a hacer conversación. Prendes la luz, sólo un instante, se funde el foco, pero estás demasiado cansado para cambiarlo, piensas: “Estoy cansado, estoy cansado de ser un idiota” Te sientas en el sofá, lloras en silencio mientras escuchas un cd de rock pop suave, te has quedado profundamente dormido.

Despiertas, desayunas el café de siempre pues camino al trabajo quieres ir al puesto de cócteles, te rasuras y te pones unos guantes. Es temprano, te paras en el puesto, pides un especial con papaya y esperas, ya has esperado casi media hora, ¿qué esperas?
Te das cuenta de que se te ha hecho tarde, pagas, dejas el cóctel en la mesa y corres a tu auto. Te das cuenta de que este día no habrá chica, no hay accidentes por la ciudad, no volverás a ver a ese estúpido abusador, el callejón queda lejos; este día simplemente llegarás a tiempo al trabajo.

Este "cuento" lo escribí en diciembre del 2006, y no sé, supongo que perdí oportunidades por mensa en ese momento y lo escribí para expresarlo. Tal vez algún día lo convierta en un buen guión para un cortometraje ¿usted qué cree, o soy muy ambiciosa? Hehehe.
Más que nada, quise volver a leerlo, porque es una de las cosas que representan mi felicidad estando sola, y me recuerda las reflexiones que rondaban en mi cabeza al estar acompañada no más que con mi música, disfruté mucho esa época, y la invoco para que vuelva!!!
POSDATA: Ahora sí, ya se me ocurrió una mega idea! Haré una ilustración para este cuento! Tal como me imagino al tipete protagonista de mi cuento. Qué hermoso, desde que escribí el cuento me hice unas de imágenes en mi cabeza, imaginando todo, y ahora siguen siendo exactamente las mismas, las mismas!!! Pequeños míos, la vida es bella!

Cuentos y charadas de un borracho II

Bien, pues me arden los ojos, pero no de sueño, sino de llorar all the whole daaaaaay... ¿Por qué? Porque a nadie le importa un pepino quién soy ni cómo me encuentro, me he dado cuenta que creen que me quieren, pero todo es una farsa, un engaño, no me conocen.
Tuve un pequeño mal entendido con mi novio, y de ahí me puse triste y ya no pude parar más, comencé a recordar mis idioteces de borracheras, de lo superficial que soy, de lo mala onda que he sido con mi novio, la única persona a la que incluso más que a mi mejor amiga desde los 6 años o este blog le tengo confianza para admitir que me estresa mucho la parte social de mi vida.
Quiero que me quieran, que me acepten, y lo hacen, se supone que lo hacen, que soy súper para
ell@s, me lo dicen, pero ¿por qué me sigo sintiendo tan sola?
Esto culminó en que mi novio pensó que ya no quería que estuviera con él, malinterpretando mi silencio, pero la verdad es que estaba trabada de llanto, no podía hablar. Hasta se llevó su maleta, su ropa, y trasculcó en mis cosas para buscar las cartas que me escribió a lo largo de tres años juntos.
Cuando volvió por más cosas, platicamos mucho, le confesé que ayer estaba hasta el queque de borracha, pero que traté de ocultarlo con todas las fuerzas de mi corazón, me di cuenta que si íbamos a separarnos sería por mi culpa, un 80 por ciento mi culpa! No he sido la mejor novia del mundo, aunque tampoco la peor, pero sí lo suficiente para hacer sufrir a un chico que dejó toda su vida en su pequeña ciudad por venir hasta aquí conmigo, que ha soportado tanto. No tengo perdón de Dios.
Le confesé más, cómo me siento con la relación, que la siento como un enorme compromiso (porque él es de la idea que juntos hasta el final, felicidad, amor, pureza eterna, sino, no), le dije que me gustaría mucho ser como antes, como cuando tenía 16-17 años, en ese entonces tenía muchos amigos, hasta era popular, pero por las tardes, me gustaba estar sola, salir a los museos, leer, ir al cinematógrafo casi todos los días, sola, disfrutaba tanto estar sola, me sentía orgullosa de mí misma, y lo mejor, disfrutaba reflexionando, en realidad amaba estar conmigo misma!!!
Y ahora, este desastre, soy un caos, y lo peor de todo es que siento que mi mente ha retrocedido, tengo más experiencias, pero me siento cada día más inmadura ¡¿cuándo llegué a este punto?!
¿cuándo volví a tener fobia por la gente? Creo que todos son geniales menos yo, y a veces me siento la gran mierda, peor la mayoría de las veces es lo primero anterior. Y cómo cuesta aceptarlo, tanto así que no me atrevo admitirle a mi "best friend forever" (con tono de niña mensa) que me cuesta socializar, que me da celos cuando ella sale con otros amigos, cuando me olvidan...
Total que le conté esto a mi novio, y llegué a la conclusión de que necesito estar sola como antes, necesito volver a aceptar que en este mundo voy solita, volver a disfrutar de mi propia compañía, de caminar por la ciudad y volver a reflexionar, necesito encontrar humildad en mi interior, y volver a estar serena conmigo.
Después de esto nos abrazamos y vimos una película muy linda, decidimos que el tiempo dirá las cosas entre nosotros, y que mientras podamos estar juntos, disfrutaremos de la comida y la tele, después, necesitaré estar en comunión con mi cabeza y mi alma, para volver a la marcha con los demás, con la gente que es genial, y que no les pasa por la cabeza lo que siento ahora...

Cuentos y charadas de un borracho

Sí, sí se me pasaron las copas ayer, creo que estaba un poco nerviosa con ver en la reunión al tipo con el que tanto me traumé en la secundaria.
Me puse mal, muy mal, después hubo un momento en el que estaba consciente, pero totalmente mareada, eso fue lo peor, saber que estaba ya muy ebria y simplemente no poder controlarlo.
Si algo que odio de tomar, es que el o la amig@ buena onda cargue borrachos, pero no había de otra, yo estaba así y tuvieron que hacerse cargo de mí, al menos estaba algo consciente de ello.
Algo de lo que me estuve dando cuenta es que me sentía muy sola, aún con mis mejores amigos ahí, de repente hablaban de sus ondas, de que saldrían de viaje, de sus
novi@s, o no sé, tal vez estoy sensible, hasta las típicas bromitas me ofendieron un poco, y me sentí mal, abandonada.
Cuando regresé en la noche, fuí a buscar a mi novio, quien es enemigo del alcohol, así que traté de ocultar mi torpeza para actuar y pensar, y más o menos creo que lo logré, ya veremos en la tarde.
Dormí, desperté como a las 5 de la mañana, sin poder dormir de nuevo, desperté pensando en las estupideces que hice en la reunión (de lo que me acuerdo), así que me percato de tener resaca, tanto física como moral. Pero también recordé lo sola que me siento, y pensé en mi novio, y sentí de nuevo que lo quiero (¿lo quiero sólo cuando me siento sola?), él es tan tierno, lo he desvalorado mucho, quiero abrazarlo, pero tendré que esperar hasta tarde, lo que me da oportunidad de ver qué rayos hago para sacarme esta maldita resaca, siento aún la torpeza, lentitud, el estómago revuelto, debilidad y la cabeza ni se diga... Y todo esto lo tengo que arreglar sin que mi madre se de cuenta, toda una misión.
Ahora sí me sentí mal, no quiero volverme a ver tan ebria.

miércoles, 1 de julio de 2009

...como el tío de la quinceañera!

El título de esta vez se debe a que creo escribir mejor que un tío de quinceañera borracho...

A una gran amiga:

Si tuviera que dar media historia porque siempre me acompañes, me aconsejes, me alientes, me inspires, me animes y me muevas, ¡sin duda la daría! Tú, inmortal princesita, me ayudas a ver las cosas de mejor manera, por eso contigo de aquí hasta que muera.


A veces no puedes evitarme más miseria, pero eso es parte de tu naturaleza, hermosa y melodiosa, divertida y hasta escandalosa… Bella eres, tanto como mis siestas, tan perfecta que ya si envicio no afecta.


Eres parte de mí, sin ti no me creería Julieta, no sería ni alegre ni cuerda…
¡Las paredes amarillo huevo, el edredón de cuadros verdes y retratos feos!, más polvo, menos letras y la necia rutina acabaría con mis noches en vela.


Hasta me conformaría con el día y el licuado de fresa, pronto volvería a casa apestando a… certeza. De la chusma me alejaría admitiendo simpleza; aburrida y sentada en la mesa con el vaso lleno de cerveza. Y entonces cualquier donjuán medio interesado me contaría los pasos, opulento de reglas, para después cambiar de labios.


Dirían algunos que serás mi perdición, ¿pero qué da a lugar a peor perdición que mirar sin observar, respirar sin suspirar, oír sin escuchar y ¡hablar sin divagar!?


Tanto así te adoro que siempre conmigo te llevaré, sea en pleno examen o en el mismo autobús, seas de ayer o seas de hoy, te tendré en mi cabeza sin importar qué tan jodida estoy.


Eres la única, siempre diciendo lo que quiero escuchar, todo lo entiendes. Felicidad que me ves dormir y al despertar de nuevo me sostienes, de empezar el día a tu lado, no hay mejor regalo; qué importa los miedos que ataquen, tú estarás ahí, o al menos hasta que las pilas se descarguen… ¡te amo!


¡¡¡Gracias música!!!

(¡TV, sin celos por favor! hahaha)


Esto lo escribí como a los dieciséis, haha, lo volví a leer apenas ahora, y vaya que voy para poeta hahaha... Eso sí, sigue encajando con mi amor por la música, sí sí, eso que ni qué.

La última historia de amor mesiánica


"Su reino viene y va, y volverá de nuevo cuando, herido en lo más íntimo él sea el último, aunque no sea el último, el único con una marca. Todas estas tierras serán entonces una sola, y él su rey, hasta que, desaparecido, engendre hijos a través de los tiempos, aunque célibe y quieto en el sepulcro.


¿A qué? ¿Qué iba a hacer? ¿Iba a matarlo? Dunphy consideró la idea y decidió que sí. Desde luego que sí. ¿A sangre fría? Sí. Lo haría a sangre fría (...). 'Cuando lo encuentre lo mataré con mis propias manos. Y después lo enterraré'. Enterrarlo era una parte importante, porque si no lo hacía, no podía mear sobre la tumba de aquel tipo..."


De la novela El último merovingio de Jim Hougan.

Vosotros habéis venido a cotorrear o al taloneo?!


El Azteca: "¡Luego levantas los tenis y no te enteras de tu propio guateque (o con h?) cadavérico!".

El Gato: "...aquí se encontraron de zopetón el águila y la serpiente, y desde ese entonces vivimos dejados a la puritita suerte, suerte te da Dios...".

El Azteca: "México en una laguna y mi corazón echándose clavados... ¿Qué cosa será el amor?".

El Azteca: "De mis soledades voy, de mis soledades vengo, porque para andar conmigo me basta mi pensamiento...".

El Mazacote: "Cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando...".

El Estilos: "¿Qué se te hizo el Rey Don Juan, los compadres del peñón, qué se te hicieron, qué fue de tanto caifán?".

El Gato: "...primero nacer, y la segunda parte es la suerte".

Los Caifanes (1966)


He aquí algunas fraeses de este film mexicano, simplemente adoro esta película, es tan mexicana, tan sincera...! Y vaya, las imágenes que deja en tu cabeza son inolvidables, y el lenguaje es mágico, es una forma maravillosa de escuchar un acento tepiteño, realmente genial. Deberían haber más como éstas, el cine mexicano sería otra cuento...

Los impuros de Cuevas























Aquí unas entradas nostálgicas, las escribí hace unos tres años, y aún me agrada...

Animales Impuros

Noche de sueños, pesadillas interminables.
Noche oscura, el sudor baña mi cuerpo inerte,
noche fría de animales rabiosos, descarnados,
noche de fieras sedientas, hambrientas.

Noche profunda de orgía animal.
Noche seductora de gemidos y audillos.
Noche de movimientos bestiales, desgarrando mis entrañas.
Noche dolorosa... coman de mi todo, que no quiero despertar.

Por Beatriz del Carmen Cuevas