Hoy es uno de esos domingos deprimentes, me cagan los domingos, están entre la cruda del sábado y la presión de volver al trabajo el lunes, qué hueva me dan, sales a la calle, y hay un sol de mierda, todo está cerrado, se siente la hueva en su inmenso poder, guácala. Por eso odiaría vivir en un pueblo, está de flojera.
Por eso he estado todo el día aquí en mi habitación, la he estado escombrando todo el día, ya casi acabo, sólo falta meter la ropa a la lavadora y ordenar mis papeles, quedará bonito. Tengo bien puesta mi lámpara, que da una luz bien linda, bien cálida, como de veladora, que contrasta genial con el azul que envuelve todo mi cuarto. Es buen equilibrio, y entre más oscuro esté, más bohemio se ve esto, es re' lindo.
Y pues hablando de bohemio, he estado dándole a la bebida, como siempre, cada semana y un poco más, últimamente no sé por qué lo he agarrado como salida, pero, salida de qué o qué, no sé, sólo una salida, es estúpido meterme en problemas por beber al tratar de salir de algo que ni siquiera sé qué es, pero confiémos en que esta "etapa" pase pronto, no quiero ser alcohólica tampoco.
Ya terminé de escombrar mi cuarto, quedó bien chulo, se ve coqueto a esta hora con la lámpara que les digo, ya es de noche, y llueve al otro lado de mi ventana, está bueno el asunto aquí.
Qué comodona me siento, he estado pensando varias horas en algo que me pasó el viernes, hmm, entre borracheras, pero ahorita estoy en plan de tomarlo como eso, sólo babosadas de borrachos, no iré más allá, pa' que todo esté tranquilito y en su lugar. Ahora sí que, no voy a armar alboroto como siempre, vayámonos despacito y que el tiempo diga todo.
Voy a cenar, al rato vuelvo BLOG!
domingo, 6 de septiembre de 2009
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